Mis inicios

Me llamo Ingrid y elaboro bisuteria artesanal con arcilla polimérica.

El primer contacto que tuve con la arcilla polimérica fue en la feria “Expodidáctica 2008″ de Barcelona. Paseando por los stands de los diferentes distribuidores de material escolar, acabé delante del de Eberhard Faber donde habian hecho un taller de modelage. Me llamó la atención una mesa llena de tortuguitas con el caparazón lleno de flores y de distintos motivos de todos los colores. Me fijé en los materiales que habian utilizado durante el taller y en los restos de esa especie de “plastelina” que habian dejado los participantes. En seguida pregunté por el tipo de material y la técnica utilizada, porque realmente el resultado era divertidísimo. En ese momento incorporé en mi vocabulario un nuevo término que ha marcado una nueva directriz en mi vida: ARCILLA POLIMÉRICA.

A partir de ese momento me revolucioné y empecé a buscar información como loca sobre este material. En este aspecto internet es la panacea, pues en muy poco tiempo descubrí todo lo necesario para empezar a trabajar: tutoriales, fotos, artistas, asociaciones,… Durante el verano del 2010 empecé a trabajar la arcilla con una cierta asiduidad, hasta que finalmente decidí asistir a cursos especializados para perfeccionar las técnicas que habia aprendido de forma autodidacta. Y aquí apareció Noelia Contreras, mi maestra oficial, con la que empecé haciendo un curso de miniaturas y en 3-4 meses ya había asistido a 4 cursos más. Ella y Alex, su pareja, son encantadores y grandes artistas, y desde aquí les agradezco su fantástica labor.

El motivo de trabajar con este tipo de material es que me permite ser muy creativa. Siempre he dibujado, pintado, escrito, moldeado, construido y en definitiva he hecho mil manualidades, pero desde que murió mi madre, ha sido una faceta estancada. Ahora, con este descubrimiento y sus infinitas posibilidades vuelvo a sentir las ganas de expresarme y sacar lo que llevo dentro.

Elaboro mis piezas con mucho mimo y eligiendo la combinación de colores que me motiva. No pienso en nada ni en nadie, simplemente me dejo llevar por mi instinto y mi gusto. Me siento tan bien, tan relajada y tan satisfecha con mis creaciones, que puedo pasar dias enteros creando. He recuperado la emoción por algo y la euforia adolescente que te mantiene activa.

Me gusta mucho la idea de que mi trabajo llegue a las personas, formando incluso parte de ellas mismas cuando se lo ponen y lo lucen. Para mi es una manera muy grata de compartir lo que yo siento durante su elaboración y mi regalo para la gente que lo ve, le gusta y lo admira. No te lo puedo detallar de otra manera, pero te puedo decir palabras que identifican un poco todo esto:

Emoción, compartir, explosión,

autorealización, vínculo, entrega,

regalo, libertad, cariño y amor.

Espero y deseo que todo esto se refleje en mis creaciones y guste a todo el mundo. Gracias a todos por leer estas palabras!!

Ingrid Isern.


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